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Mostrando entradas de octubre, 2024

CAPUCCINO: UNA EXPERIENCIA ESPUMOSA EN CADA SORBO

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El capuccino es una bebida clásica que nunca pasa de moda. Con su mezcla perfecta de espresso, leche vaporizada y espuma, ofrece una textura cremosa y un sabor que balancea el amargor del café con la suavidad de la leche. La combinación perfecta. Un buen capuccino debe tener un toque de amargor del café, pero sin que opaque el dulzor de la leche. La capa de espuma es clave: lo ideal es que sea espesa, cremosa y ligera, capaz de mantenerse intacta mientras disfrutas cada sorbo. Algunas cafeterías añaden un toque de cacao en polvo o canela, que potencia su sabor y añade un toque visual agradable. A la cafetería que yo fui, no le agregaron nada, solo un par de hielos para sentirlo más refrescante. Igual tenía un gran sabor. Es una bebida que invita a una pausa, perfecta para las mañanas o para acompañar una charla tranquila en compañía de amigos o familiares. O también disfrutarlo solo, de todas las formas es una excelente manera de relajarse. La Mejor Opción para la Salud El capuccino no...

LA JOVEN DE LA CHIMENEA - CUENTO 38 - CAP 10

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 Se acercó lentamente a la chimenea porque sentía un poco de miedo. La cabaña había estado abandonada por tres años pero se sentía dentro de la chimenea un calor intenso. Además, estaba vacía, no había leña, ni carbón ni nada. Estaban las huellas de haber sido una chimenea muy activa. Ondas negras dentro de ella como si lenguas de fuego hubieran activado una hermosa velada romántica en esa vieja cabaña. Cuando la joven se sentó al lado de ella, el calor se intensificó. No emitía ningún tipo de luz tampoco. El aire guardado recorría el lugar y el polvo aguardaba a ser recogido pues habían cúmulos en las esquinas y paredes. Luego de unos minutos, la joven observó que dentro de la chimenea una pequeña vela empezaba a nacer de la oscuridad y a emitir un calor imponente. Se veía débil por fuera pero tenía una magia especial, un poder especial. La joven acercó sus manos para calentarse. Puso sus palmas en dirección al fuego para sentir el calor directamente, pues la temperatura había baj...

EL APAGÓN Y EL SALTO ENTRE UNIVERSOS - CUENTO 37 - CAP 76

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 Luego de comprar mi pasaje para Paris en la computadora, ubicada en la sala de mi casa, se fue la luz. Estuve en tinieblas toda la noche.  Me iba a llegar un correo de validación de que lo había comprado exitosamente, pero supuse que lo recibiría de igual forma y ya cuando llegue el fluido eléctrico lo revisaría. Por la mañana, el apagón continuaba y el clima de la casa se sentía muy sola. Luego de una hora me di cuenta que ni los pájaros ni las bocinas de los autos, ni el martilleo incesante de la construcción del frente de mi casa hacían bulla. Todo quedó en silencio. Salí al balcón y no recordaba la última vez que lo había visto así. El silencio estuvo no sólo en el aire, sino también en la tierra, pues ningún ser vivo asomaba ni por casualidad por la calle de enfrente. Eso sí que fue muy extraño. El perro del vecino tampoco asomaba su hocico por la reja de su casa. Nada ni nadie. Fue asombroso al comienzo pero luego aterrador. Parecía que había entrado a una dimensión par...

RUIDOS EXTRAÑOS EN EL SEGUNDO PISO - CUENTO 36 - CAP 55

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 En el segundo piso de mi casa se escuchan ruidos. Ruidos extraños. Sillas que se mueven solas, los aparatos electrónicos que se prenden solos. Pasos con tacones. Cuadros que se caen de la pared. Puertas que se abren y cierran. Golpes en la pared, como si estuvieran martillando. Risas o llantos de niños o niñas. Pero nada de esto es tan extraño como el ruido que se escucha todas las mañanas a las seis de la mañana. Suena un despertador por cuatro o cinco segundos, luego se escucha que alguien o algo lo apaga. Se escuchan pasos directos al baño, cierran la puerta, abren el grifo, se escucha el agua, luego cierran el grifo. Seguidamente se escuchan pasos en la cocina, prenden la cafetera que sin café ni agua se calienta. Lo vuelven a apagar. Otra vez se escuchan pasos pero dirigiéndose a la habitación contigua. Abren el closet, se escucha que los colgadores de ropa caen al suelo, y luego se cierra el closet. Luego, se logra escuchar unas llaves y al final la puerta de la sala, la que...

LA HORMIGA NEGRA EN EL JARDÍN - CUENTO 35 - CAP 51

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El jardín de mi casa no es grande, al contrario, con dificultad puedo dar unos tres pasos dentro de él. Sin embargo, habitan una gran variedad de plantas como: Lavanda, Romero, Salvia, Menta, Tomillo, Caléndula, Manzanilla, Crisantemo, Albahaca, Ruda y con respecto a los insectos en su interior no podían faltar: Abejas, Mariposas, Escarabajos, Mariquitas, Avispas parasitarias, Polillas, Abejorros, Hormigas, Moscas sírfidas, Mosquitos (repelidos a veces por crisantemos). Sin embargo, un día todo desapareció. Ninguna lavanda, ni tomillo, ni manzanilla y mucho menos escarabajos ni polillas. El único insecto que había quedado como llanero solitario en el desierto era la hormiga. Pero no era una hormiga cualquiera. Era una hormiga oscura, negra. Antenas negras, patas negras y cuerpo negro. Todo negro. Aquella hormiga parecía que disfrutaba de la soledad, pues se le veía recorrer el jardín de arriba a abajo, de izquierda a derecha con soltura, como si una sonrisa dibujara sus antenas (no pue...

EL CABALLO GANADOR Y EL ANCIANO APOSTADOR - CUENTO 34 - CAP 80

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 La apuesta al caballo de melena roja fue increíble. Todos tenían el mismo presentimiento y la misma corazonada. Sabían que aquel caballo ganaría. No había ninguna duda. Desde el más inexperto hasta el más veterano en apuestas sabía el desenlace. Todos habían visualizado de manera casi instantánea que aquella tarde de Derby, el caballo de melena roja ganaría la carrera. Pero qué extraño, pensó un anciano que pasaba por ahí y se detuvo frente a la casa de apuestas. Supuso que era un error, pues al ver en la pantalla de favoritos, todos, el cien por ciento de los apostadores daban como ganador a aquel cuadrúpedo. Y por qué no, se dijo a sí mismo dándose valor para retirar de su billetera un billete de diez soles. Los únicos que le quedaban luego de una larga jornada de trabajo pidiendo limosna. Señorita, ponga diez soles al caballo de melena verde, aquel que paga cien mil. Sí, sí, estoy seguro. Que le estoy diciendo que estoy seguro señorita, no, no, no quiero el de melena roja, quie...

LA PARRILLA Y EL INCENDIO DE LA MEDIA - CUENTO 33 - CAP 14

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 La vendedora de jugos siempre llegaba a su lugar de trabajo tarde. Tenía dos hijos y uno de ellos siempre le daba dolor de cabeza. Era muy travieso. Una vez lanzó su media de futbol a la casa del vecino. Justo cuando la familia estaba cocinando una parrilla. La media cayó encima de la carne. La media se incendió por el calor, el hijo se asustó, trajó la jarra de agua y la echó violentamente a las brasas. El fuego que estaba intenso, se convirtió en lenguas de fuego de dos metros. Llegando a incendiar los adornos de madera que colgaban de la pared, los cuales a su vez incendiaron el jardín sintético que cubría todo el patio, el cual quemó por completo el auto estacionado a pocos metros de ahí. Felizmente nadie salió herido más que algunas quemaduras de primer grado. No obstante, fue una tragedia. A partir de ahí, la vendedora de jugos deja su casa con llave para que nadie entre pero tampoco que salga. De esa manera, su hijo ya no sale a jugar a la calle y mucho menos arroja sus pre...

LA SOMBRA DE MI AMIGO - CUENTO 32 - CAP 70

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 Me senté en el mueble rojo de mi sala. Crucé mis piernas y me entretuve con mis manos. Estaban frías y no podía calentarlas. Luego de un momento se calentaron, supongo que fue por el mate caliente que estaba tomando en ese momento. Me sentía confundido por mi vida, lamentando la muerte de mi mejor amigo. Él falleció el verano pasado. Su padre me dio la noticia. Recuerdo ese día como si fuese ayer. Sostuve el mate de nuevo pero ya no había nada. Me lo había tomado todo. Suspiré un momento. Cerré mis ojos. Relajé mis hombros y mi cien. Mi cabeza me dolía un poco. Mi nuca también me dolía pero no tanto. Respiré profundamente cinco veces. Pensaba en la vida, en mi desayuno, en mis tres gatos que también tenían  hambre. Pensaba en todo. De pronto, cuando tenía los ojos cerrados sentí una sombra pasar delante mío. Lo noté porque las persianas de mi casa estaban recogidas y el sol entraba directamente iluminando toda la sala. La sombra iba de un lado al otro. Entre abrí mis ojos y n...

EL RELOJ Y EL CELULAR - CUENTO 31 - CAP 81

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 El tío de José encontró un reloj muy peculiar en el asiento trasero de su auto. Él era taxista y en su auto, al final del día, encontraba los objetos más diversos desde comida como verduras o una lata vienesa de caviar proveniente del Mar Caspio, hasta celulares de alta gama. Pero este reloj, que encontró aquella tarde de abril en la parte de atrás de su carro, contenía colores llamativos y olores extraños también. El tío de José, muy extrañado cogió el reloj y se lo metió al bolsillo. Por la noche, llegó a la casa de su sobrino para comentarle sobre su reloj. Metió la mano en su bolsillo derecho y lo sacó. Al sacarlo activó casualmente un botón el cual hacía que el reloj emitiera una luz verde intensa. Ambos se asustaron, y el tío de José soltó de manera automática el reloj. Cayó al suelo pero no se rompió. Al contrario, creció, se transformó. Al mismo estilo de la película “Transformers”, se transformó en un elegante celular. Se prendió y entró una llamada. El sonido empezó a in...

LA FOTO DE LA ANCIANA - CUENTO 30 - CAP 42

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Mientras bajaba las escaleras rápidamente, de pronto sentí una sombra que me miraba desde abajo. Parecía que me esperaba en el primer piso. Me quedé inmóvil esperando escuchar algún ruido porque no veía nada debido a la oscuridad de la casa. Quizás esperaba alguna señal o pista sobre quién o qué era. Sin embargo, el silencio inundó la casa, el miedo entró por mis poros y oídos. Inmediatamente después escuché un quejido leve, casi imperceptible, como si una anciana estuviera adolorida, emitiendo sonidos muy agudos pero poco a poco se iban intensificando. Luego de unos segundos se escuchaba claramente la palabra: ¡Ayuda! En ese momento bajé desesperadamente esperando encontrar a alguien pero no encontré a nadie. Sólo una foto de una anciana sin piernas. Era una foto antigua que yacía en el piso. En la foto se veía que había sido tomada en los años treintas por la vestimenta y el papel de fotografía. Sostuve la foto por mucho rato, tratando de descifrar la imagen tenebrosa, sin embargo no...