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Mostrando las entradas etiquetadas como Caballos

EL CABALLO GANADOR Y EL ANCIANO APOSTADOR - CUENTO 34 - CAP 80

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 La apuesta al caballo de melena roja fue increíble. Todos tenían el mismo presentimiento y la misma corazonada. Sabían que aquel caballo ganaría. No había ninguna duda. Desde el más inexperto hasta el más veterano en apuestas sabía el desenlace. Todos habían visualizado de manera casi instantánea que aquella tarde de Derby, el caballo de melena roja ganaría la carrera. Pero qué extraño, pensó un anciano que pasaba por ahí y se detuvo frente a la casa de apuestas. Supuso que era un error, pues al ver en la pantalla de favoritos, todos, el cien por ciento de los apostadores daban como ganador a aquel cuadrúpedo. Y por qué no, se dijo a sí mismo dándose valor para retirar de su billetera un billete de diez soles. Los únicos que le quedaban luego de una larga jornada de trabajo pidiendo limosna. Señorita, ponga diez soles al caballo de melena verde, aquel que paga cien mil. Sí, sí, estoy seguro. Que le estoy diciendo que estoy seguro señorita, no, no, no quiero el de melena roja, quie...

EL CABALLO DE CRISTAL - CUENTO 29 - CAP 29

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 El caballo de cristal que estaba colocado en la mesa de centro de la sala se cayó. Se hizo trizas. La única parte que no se rompió fue la cabeza. La cabeza del caballo rodó hasta el centro de la sala. Era pequeña pero brillaba con la luz del sol que entraba por la ventana. Nadie se percató que la cabeza yacía sola ahí, en medio de la sala. La empleada recogió todos los restos del caballo, sin embargo, la cabeza parecía invisible a los miembros de la familia y a la empleada. Pero la familia que vivía en esa casa de pronto decidió mudarse, abandonar la casa de un día para el otro. Hubo cajas y cajas de mudanza, cientos de personas pasando por la sala y nadie se daba cuenta de la cabeza del caballo. Entonces, luego de algunos días la casa quedó vacía. Ni una sola caja de mudanza, ni una silla, ni un mueble ni nada. Lo único que quedó fue la cabeza del caballo que desde un rincón de la casa, observaba el mundo. Sola y abandonada. No tardó en llegar el invierno y con eso las lluvias y ...