LA SOMBRA DE MI AMIGO - CUENTO 32 - CAP 70

 Me senté en el mueble rojo de mi sala. Crucé mis piernas y me entretuve con mis manos. Estaban frías y no podía calentarlas. Luego de un momento se calentaron, supongo que fue por el mate caliente que estaba tomando en ese momento. Me sentía confundido por mi vida, lamentando la muerte de mi mejor amigo. Él falleció el verano pasado. Su padre me dio la noticia. Recuerdo ese día como si fuese ayer. Sostuve el mate de nuevo pero ya no había nada. Me lo había tomado todo. Suspiré un momento. Cerré mis ojos. Relajé mis hombros y mi cien. Mi cabeza me dolía un poco. Mi nuca también me dolía pero no tanto. Respiré profundamente cinco veces. Pensaba en la vida, en mi desayuno, en mis tres gatos que también tenían  hambre. Pensaba en todo. De pronto, cuando tenía los ojos cerrados sentí una sombra pasar delante mío. Lo noté porque las persianas de mi casa estaban recogidas y el sol entraba directamente iluminando toda la sala. La sombra iba de un lado al otro. Entre abrí mis ojos y no vi nada. Lo volví a cerrar y no tardó mucho en aparecer de nuevo la sombra. Le empecé a hablar. Asumía que era el alma de mi amigo fallecido. No sabía quien era pero sentía paz, tranquilidad. No tenía miedo a la sombra, por el contrario, sentía una vibración fraterna, amigable. Luego de varios años, la sombra me acompañó siempre a lo largo de mi vida. De día o de noche, cuando estaba triste o feliz, cuando había gente o cuando estaba solo. La sombra siempre me acompañó al cerrar mis ojos. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

LA IGLESIA MEDIEVAL DE NÚMEROS Y MEDITACIÓN - CUENTO 27 - CAP 43

SOÑANDO CON UN MUERTO Y UNO QUE NO RESPIRA - CUENTO 26 - CAP 22

LA ÚLTIMA FOTO - CUENTO 45 - CAPÍTULO 3