DESDE EL TECHO AL AMANECER - CUENTO 6 - cap 90
El café caliente de la mañana, amargo como le gusta a Teodoro, se mezcló con la ira que sentía por no haber visto el amanecer. 364 días sin falta lo había sentido por las mañanas. Casi pierde uno por haber sentido un dolor de estómago intenso, que casi lo lleva a la clínica, sin embargo, su tenacidad y perseverancia lo llevó a soportar el dolor, abrir la puerta de su departamento, subir al techo del edificio y respirar ese aire fresco y frío del amanecer. Y hoy, por primera vez en el año, no pudo ver los primero rayos del sol. El café amargo no pudo reemplazar ese sentimiento. Será para el próximo año, se lo dijo a sí mismo, aceptando su suerte. Adiós naturaleza, fueron sus ultimas palabras y regresó a su cuarto. Echó cerrojo, puso tres candados en la puerta y se echó a dormir.