EL ESCARABAJO EN LA PISCINA - CUENTO 7 - cap 87
Cuando llegué a la piscina, encontré junto a ella, agachado, tocando el agua fría, a un escarabajo. Aquel insecto con antenas y patas cortas, caparazón negro y un corazón de hierro. Su semblante reflejaba tristeza. Sus ojos caídos intuían un pesar en su vida. Sería amoroso, de índole laboral, amical, no se sabe. Silbaba una melodía intensa, aguda y lastimera. Se percibía un olor tenue a zapato viejo. El clima no ayudaba mucho tampoco. La garúa era insignificante. No te mojaba pero se percibía apenas en la piel. Le dije buenas noches, me respondió el saludo sin mirarme. Me le acerqué lentamente. Ni se inmutó. Seguía absorto por las ondas del agua, parecía como si quisiera meterse a la piscina. En ese momento decidió sacarse las zapatillas, las medias y metió sus garras en la piscina. Dió un alarido intenso. Me lastimó los oídos. Me dijo: lárgate, no quiero amigos. No! Le dije, de aquí no me voy hasta que me digas la verdad. Qué verdad, me respondió intrigado. Fuiste tú el que entró...