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Mostrando entradas de febrero, 2026

LA ÚLTIMA FOTO - CUENTO 45 - CAPÍTULO 3

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 El fotógrafo de la ciudad se despertó aquella mañana con un sueño extraño. Con una sensación diferente a la de siempre. Un vacío en el estómago acompañaba dicha sensación. No le hizo mucho caso. Tomó un vaso de jugo de naranja. Cogió un pedazo de pastel de cumpleaños que había sobrado el día anterior, pues fue cumpleaños de su esposa. Salió rápidamente. Llevó su laptop, cámara fotográfica y una libreta de notas. Como siempre.  Luego de un par de horas, las sirenas de la ciudad empezaron a sonar estrepitosamente. No era un ejercicio de practica, no era una simulación ni nada parecido. Era real. La guerra había empezado. Por el momento, los aviones enemigos surcaban los cielos de la ciudad sin detenerse. Los pájaros se escondían en la copa de los árboles, así como las personas en el sótano de sus casas. Todos sabían que esto iba a ocurrir, solo que nadie esperaba que sea tan pronto. Fue en ese momento en que el fotógrafo decidió subir al edificio mas alto de la ciudad para toma...

EL OLOR INVISIBLE DEL RECUERDO - CUENTO 44 - CAPÍTULO 4

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  Mientras miraba el atardecer por mi ventana, empecé a recordar mi infancia en Lima. Lo recordaba mientras la lluvia intensa humedecía la casaca de un niño pequeño que cruzaba la calle, con su pelota en la mano, frente a mi ventana. Ventana que nunca me hizo recordar mi pasado, solo en este preciso momento en que el niño con cabello largo ensortijado y camiseta de un club deportivo local saltaba y saltaba de alegría. Probablemente porque había ganado un partido de futbol, o quizás porque simple y llanamente vivía su presente. En ese momento aprendí que los recuerdos llegaban siempre de imprevisto y que te enseñan a ver a tu pasado desde otro punto de vista.  Luego de un momento de estar navegando en el espacio, intentando recobrar recuerdos antiguos de mi niñez, regresé al presente. Al día lluvioso y templado pero también a ver al niño por la ventana. Está vez  ya no estaba saltando y mucho menos riendo de alegría. Lo vi sentado en el suelo con la cabeza agachada, sin pe...