LA ÚLTIMA FOTO - CUENTO 45 - CAPÍTULO 3


 El fotógrafo de la ciudad se despertó aquella mañana con un sueño extraño. Con una sensación diferente a la de siempre. Un vacío en el estómago acompañaba dicha sensación. No le hizo mucho caso. Tomó un vaso de jugo de naranja. Cogió un pedazo de pastel de cumpleaños que había sobrado el día anterior, pues fue cumpleaños de su esposa. Salió rápidamente. Llevó su laptop, cámara fotográfica y una libreta de notas. Como siempre. 

Luego de un par de horas, las sirenas de la ciudad empezaron a sonar estrepitosamente. No era un ejercicio de practica, no era una simulación ni nada parecido. Era real. La guerra había empezado. Por el momento, los aviones enemigos surcaban los cielos de la ciudad sin detenerse. Los pájaros se escondían en la copa de los árboles, así como las personas en el sótano de sus casas. Todos sabían que esto iba a ocurrir, solo que nadie esperaba que sea tan pronto. Fue en ese momento en que el fotógrafo decidió subir al edificio mas alto de la ciudad para tomar las mejores imágenes del ataque. Arriesgando su vida obviamente. Cuando llegó al último piso, el treinta y tres, sacó su cámara y empezó a disparar. A disparar fotos con su cámara. Cien, doscientas, trescientas, quinientas, mil, mil cien, mil quinientas fotos. Toca cambiar de lente, pilas, memoria. Tres minutos despues continuaba disparando fotos a toda la ciudad. 

Cuando el sol ya se estaba poniendo en el horizonte lleno de humo y destrucción, decidió retirarse, pues había pasado muchas horas y por suerte ningún ataque directo amenazó su vida. Hasta ese momento todo iba relativamente bien. El ángulo, la luz, las tomas fueron grandiosas. Tenía un gran material visual que podía vender a algún medio de comunicación. Lamentablemente, el destino le tenía otros planes. 

Luego de seis meses de continuos ataques a la ciudad, la guerra terminó, paró con miles y miles de muertos, entre ellos el fotógrafo. Luego de haber tomado esas fotos, un misil certero golpeó el edificio en donde se encontraba el fotógrafo. Treinta y tres pisos cayeron desplomados fuertemente causando destrucción a las viviendas contiguas. Nadie sobrevivió. Entre los restos quedó intacto la cámara de fotos. Dentro de ella una colección increíble de muchas fotos. Pero fue la ultima foto que causó gran impresión. Fue de una mujer y un niño. Su familia. Le tomó una foto a la foto que tenía en su billetera. Presintiendo quizás que algo le pudiera suceder. Y los policías al ver la foto se la devolverían a la viuda. En realidad, nadie puede saber por qué o para qué tomó esa ultima foto. Pero gracias a esa foto su familia puede tener un pequeño reconocimiento social y económico pues ganó millones con sus imágenes.   

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