UN NIÑO, UN AVIÓN Y UNA TORMENTA - CUENTO 14 - CAP. 222
De arriba a abajo, de izquierda a derecha. En diagonal, suspendido sin velocidad y luego cayendo en picada. El avión se movía como si un niño estuviera jugando con él. Los pasajeros gritando a todo pulmón para que la naturaleza se detenga. Era una tormenta caprichosa porque no llovía o si lo hacía era por segundos y luego se detenía. El movimiento duró apenas unos minutos. Luego se detuvo, estuvo calmado, como si el avión fuese el juguete de un niño y este se hubiera caído al piso. Afortunadamente, nadie salió herido. Cuando aterrizaron, el piloto no pudo explicar con palabras el movimiento de la nave. “Fue como si un niño tuviera en sus manos el avión…”, afirmó el piloto.

Comentarios