MI OBJETO PLATEADO - CUENTO 12 - cap. 550
Entonces él se quedó parado ahí, sosteniendo su objeto plateado brillante. Miró a los lados despreocupado. Respiró profundo. Sintió un hormigueo en el brazo que luego fue bajando hasta la cadera y terminó en su pie derecho. Se desvaneció. Desapareció. Se desintegró. El objeto se cayó al suelo en ese mismo momento. No sonó al caer pues el material del que estaba hecho resistía los golpes y los repelía, como si fuera de goma. Inmediatamente después, el joven volvió a aparecer pero esta vez más viejo, con una barba blanca y su piel arrugada. Recogió el objeto plateado, se lo puso en el bolsillo, caminó hacia el sur y desapareció en el horizonte.

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