Una fuente se desperdicia entre la niebla un terrícola se sumerge en el mar toda la isla se ve comprometida con la vorágine de la lentitud. Un cienpiés rodea la circunferencia con su cuerpo entrampado y la hija de la sombra muere después de la luz. El rojo de tus párpados contemplan el azul de los mios. Cuándo reiremos por los mensajes de la vida y cuándo seremos eternos por vivir sin nada que nos detenga. Saboreo la sequedad que me produce tu piel, tu miel, tu sabor. La última vez se encendió el papel que te protegía y ahora se deshonra mi honor por no cuidarte de la mestiza atmósfera. La arena toca mi rostro y se hunde en mis pesares, la calma se distingue por ser intranquila, dentro de la rueda de la inconstancia, superficie quieta que navega entre las pista de cemento y la orilla del mar muerto. Une las manos, corta las uñas, pierde el sentido, contrólate y espera que la densa neblina se sumerja en el mar con la lentitud, la lentitud, la lentitud, la lentitud, la lentitud, ...d, .....